jueves, 10 de abril de 2014

ESTILO PITIUSO-IBICENCO

Buenos días, ya es jueves!!!! Ya queda menos para el finde.
Hoy vamos a hablar del estilo ibicenco, confieso que me traslada a mi Isla preferida, es debilidad lo que siento y todo lo que tenga que ver con ella, me cautiva. Me tiene enamorada. Así que vamos allá.Con un exterior encantador, al más puro estilo ibicenco y un sencillo interior, me gustaría etiquetarlo como hippy chic, estilo desenfado, su rusticidad con toques contemporáneos y su peculiar carácter. Me encantan los toques exóticos y africanas árabes y los muebles hechos con madera de deriva.
El estilo ibicenco, caracterizado por la explotación del color blanco como eje primordial de este movimiento estético, transmite esa paz y tranquilidad tan buscada en estos días de estrés y velocidad en los que vivimos.
Lo que encierra el término ibicenco va más allá de una simple expresión decorativa o arquitectónica, ya que llega a influir incluso en las costumbres y en la moda. Blanco, volatilidad, suavidad, luz. tienen como fruto esta sencilla pero hermosa tendencia que nos transporta a un mundo cargado de relax y buenas vibraciones.
Al hablar del estilo ibicenco no podemos evitar pensar en la utilización de unas formas geométricas casi puras. Unas proporciones racionales en función de la persona y la supresión de todo lujo innecesario hacen de este movimiento una destacada forma de expresar sencillez y libertad.

Destaca el hecho de que esta corriente se haya puesto de moda en los últimos años, lo que ha provocado la obsesión por conseguir crear ambientes que transmitan esa frescura tan característica de este estilo.
Cada uno de nosotros aportamos a nuestro hogar ese toque personal que le hace tan nuestro, tan cercano a nuestra forma de ser. El estilo ibicenco, a pesar de encontrarse cercano al minimalismo, tan de moda últimamente, es fácil de encajar en nuestra vivienda y darle esa aportación original y propia de cada individuo.

Por lo general, es una tendencia que identificamos con la playa, el verano y el calor, con esa sensación de relajación que nos producen unas gratificantes vacaciones. Es habitual encontrar este tipo de vivienda y decoración en las Islas Baleares, siendo ésta su tipo de casa característica

Sin embargo, parece que otros puntos de España comienzan a seguir esta estructura y elementos definitorios del arte ibicenco para sus construcciones. No lo veremos en la arquitectura del centro urbano de grandes ciudades como Madrid o en la zona norte de España, donde este tipo de vivienda sería un tanto incómoda o incluso chocante, pero sí existe en cierta medida en el interior de muchos hogares españoles a través de objetos de decoración como telas coloridas en sillones, cortinas hechas con cuentas de cristal y, evidentemente, una composición mural presidiendo el salón, generalmente de pladur o escayola
Donde sí puede encontrarse esta estructura arquitectónica es, aparte de las islas Baleares, en nuevas urbanizaciones o pequeñas propiedades unifamiliares de la costa sur española o en el interior de la Península donde sus adeptos parecen haber encontrado en este estilo la armonía y serenidad tan buscadas en estos tiempos.